
El proceso de la pintura de Oscar Alzate indica una constancia que lo acerca cada vez mas a la excelencia en la narración. Su cuidado se refiere progresivamente hacia la capacidad para hacernos creer en la verdad de los trapos y de las superficies con que se hacen estas muñecas. La necesidad de obtener una verosimilitud absoluta lo impulsa a cuidar cada vez mas el oficio. No lo incita la voluntad de relamer las superficies. Fragmento tomado del escrito de su primera exposición. -1979-





